Saltarse el desayuno y cenar cerca de la hora de acostarse puede incrementar el riesgo de sufrir un ataque al corazón dentro de los 30 días posteriores de haber sufrido una enfermedad cardíaca.

Esto lo señaló un estudio publicado por la revista de la Sociedad Europea de Cardiología y realizado por la Universidad de Sao Paulo, en donde se analizó a 113 pacientes con una forma particularmente grave de ataque cardíaco, llamada infarto de miocardio con elevación del segmento ST (STEMI) y con una media de 60 años.

“UNO DE CADA 10 PACIENTES CON STEMI MUERE EN UN AÑO, Y LA NUTRICIÓN ES UNA FORMA RELATIVAMENTE BARATA Y FÁCIL DE MEJORAR EL PRONÓSTICO”, SEÑALÓ MARCOS MINICUCCI, RESPONSABLE DE LA INVESTIGACIÓN.

Saltarse el desayuno es definido como no ingerir alimentos antes del almuerzo, excluyendo las bebidas, al  menos tres veces por semana y combinado con cenar horas antes de dormir está vinculado con los resultados peores después de un ataque cardíaco.

“TAMBIÉN CREEMOS QUE LA RESPUESTA INFLAMATORIA, EL ESTRÉS OXIDATIVO Y LA FUNCIÓN ENDOTELIAL PODRÍAN ESTAR INVOLUCRADOS EN LA ASOCIACIÓN ENTRE CONDUCTAS ALIMENTARIAS NO SALUDABLES Y RESULTADOS CARDIOVASCULARES”, INDICÓ.

En el estudio, el uso de estatinas (fármaco usado para el control del colesterol) antes del ingreso hospitalario fue mayor en el grupo con hábitos alimenticios poco saludables y peores resultados.

Como parte de los resultados, la investigación recomienda un intervalo mínimo de dos horas entre la cena y la hora de acostarse. Además de ingerir un desayuno que brinde entre el 15 por ciento y 35 por ciento de calorías.